
El licor Bonet tiene su origen en las destilerías Bonet de Sant Feliu de Guíxols. Se trata de una bebida alcohólica de alta graduación que se obtiene a través de un período de destilación. La mayoría de las veces, estas bebidas son endulzadas con azúcar de uva, mosto, miel o sacarosa. Por lo general, el grado mínimo de alcohol en un licor es del 15% del volumen y el contenido mínimo de azúcar es de 100 gramos por litro.
Existen muchos tipos de licores, los más conocidos son el tequila, el whisky, el coñac, el vodka, el ron y la ginebra. Por lo que se refiere a su elaboración, normalmente los licores pueden seguir dos procesos diferentes: la destilación o la maceración. En el caso del licor Bonet se utiliza la primera técnica.
Aunque el licor no es una bebida fermentada, sí se dispone de un proceso de fermentación que dará paso a una posterior destilación. Así, en la fermentación se transforman los azúcares en alcohol gracias a la acción de la levadura.
En referencia a la destilación, ésta consiste en someter una mezcla al calor para separar los distintos líquidos que la componen, es decir, se seleccionan las sustancias volátiles de las sustancias que no lo son. Para ello se utiliza un alambique o un destilador para calentar la bebida y eliminar gran parte del agua que la compone. Este proceso hace que el alcohol quede concentrado en la bebida, y en consecuencia, que el licor presente una elevada graduación de alcohol.
Para terminar su elaboración, se vuelven a destilar una segunda vez para eliminar residuos tóxicos y para disminuir la cantidad de alcohol.
El licor Bonet es perfecto para tomar sol o con hielo después de las comidas. Se trata de un licor de sobremesa perfecto para acompañar tertulias, celebraciones, etc.


