
El vino rosado Casual destaca por su color rosa pálido con un ligero ribete violáceo. En boca es un vino fresco, largo, con un paladar envolvente y un final muy alargado.
El origen del vino rosado proviene del vino tinto, ya que se elabora con las mismas uvas, pero en el caso del vino rosado, éste ha tenido un período de maceración más corto. Así, una vez despalillada la uva, se macera durante siete horas en un depósito de acero inoxidable y posteriormente se sangra el mosto que fermenta lentamente a una temperatura de 16ºC.
La disminución en el período de maceración se realiza para conseguir que el mosto no coja tanto de color y por tanto, el vino quede más claro. El color propio del vino proviene de su piel, ya que es donde se encuentran los pigmentos naturales. Como se ha mencionado anteriormente, el período de maceración del vino rosado está en torno a las siete horas, en cambio, el del vino tinto está en torno a entre los seis y diez días.
En cuanto a la temperatura, ésta debe estar muy controlada porque no deben perderse los aromas propios del vino. Asimismo, cuando se sirve, se recomienda tener a una temperatura de 8ºC, es decir, a mitad de cuando se fermenta.
Además, este vino destaca por su sello de calidad de productos veganos y vegetarianos.
El vino rosado es perfecto para acompañar ensaladas frescas, platos de pasta, marisco o pescados blancos como la merluza, el bacalao, la dorada, el rape o el rodaballo. También es ideal para acompañar postres, ya que combinan armónicamente gracias a los toques afrutados del vino, y finalmente, con quesos suaves, como el camembert o el brie y con carnes ahumadas.


